
Buenas.
Suele pasar que cuantas más cosas tienes que decir, menos tiempo tienes de plasmarlas en el blog, y eso es lo que ha pasado. Digamos que, hasta el día 6 de julio, mi vida ha sido una locura. A partir de ahí he ido recogiendo flecos que se me habían quedado sueltos.
Lo que más me fastidia es que por dicha falta de tiempo me he plantado en Tafalla sin ver a gente de Madrid, especialmente a Gonzalo, ya que tenía ganas de quedar con él y enseñarle el Ritmo.
Los exámanes no terminaron todo lo bien que deberían, así que ración extra para septiembre, pero lo peor es que me quedé si ir a Leicester a la SAE. Fue una preocupación, más que nada, por el hecho de que quizás no había cumplido con lo que se esperaba de mí, cosa que, parece ser, no ha sido así. Los últimos días fueron de locura, a tres días se queda una válvula abierta y desintegra el motor. Hubo que comprar uno nuevo, montarlo y hacerlo funcionar, cosa que sucedió la noche anterior a la partida. De camino, en la M-40, el remolque donde iban los coches vuelca y se dañan seriamente. Para entonces yo estaba de camino a casa y supe nada, pero se repararon esa noche y marcharon para Inglaterra él día siguiente.
Por otro lado, mejores noticias: ¡ya tengo piso! Muy pequeño pero muy bonito y nada caro. Al final no me fui con los que pensaba, sino con Luis y Jaime, ya que no quería buscar piso en agosto. Me llevé el Ritmo a Madrid para la mudanza, el coche se portó como un campeón, pero es un trastorno el llevarte el coche allí (me lo abollaron) y dudo que lo vuelva a hacer si no es una necesidad extrema.
A mi madre le ha vuelto a tocar de tribunal de oposiciones y anda trabajando como una loca. Mi padre se fue a hacer el Camino de Santiago en bicicleta y hace una semana fuimos a buscarlo. Estuvimos día y medio por allí y lo cierto es que, en el único sitio en el que se podía huir del calor era en la Costa da Morte, a orillas del mar. Por cierto, estaba como una balsa de aceite, cosa que me imagino será poco habitual por esos lares.
Mi ordenador está veriado de nuevo, para variar. Menuda m*****.
Un último apunte triste: el mes pasado nos dejó para siempre la Linda, posiblemente una de las perras más buenas y cariñosas que he visto. Hasta siempre.
Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Whatever you want - Status Quo.